Campanas
tocan a muerto
Suena
la campana lenta,
hierro
contra hierro,
reverbera
en la ciudad sin alma,
el
eco del hierro duro, frío,
solitario,
tanto
como la muerte calma.
Ventanas
enclavadas,
cristales
de niebla,
del
vaho de lágrimas mudas,
condolidas,
reprimidas,
no
derramadas
sobre
el túmulo desierto.
Cuervos,
cuervos,
cernícalos
que ciernen
sobre
la presa dormida
en
un presente pasado,
un
pasado que no vuelve
pues
tomo viaje de ida
hacia
un abismo incierto,
sabido
mas no querido,
hallado
en el desconcierto.
Suena
la campana lenta
en
la ciudad conminada,
enlutada,
no
huele a incienso,
huele
a nada,
a
vacío tenso,
muy
tenso.
Checha,
4 de abril de 2020

No hay comentarios:
Publicar un comentario