Libertad,
igualdad, fraternidad y “legalidad”
Asombrosa
la vigencia
que
en este momento adquiere
el
lema revolucionario,
el
que destapó nuestra extrema fragilidad,
nuestra
vulnerabilidad,
el
ser ínfimo que somos
ante
un universo que iracundo
reclama
conciencia de nuestro egoísmo,
cruel
maltrato,
autodestrucción
inconsciente.
“estos
reyes poderosos
que
vemos por escrituras
ya
pasadas,
con
casos tristes llorosos,
fueron
sus buenas venturas
transtornadas,
así
que no hay cosa fuerte,
que
a papas y emperadores
y
prelados,
así
los trata la muerte,
como
a pobres pastores
de
ganados”
Jorge
Manrique,
Coplas
a la muerte de su padre
Con
enorme sutileza
describe
Jorge Manrique
la
más pura indefensión,
al
tiempo que esa suprema,
estricta
igualdad
ante
lo único que importa,
la
vida.
Ingenuos,
presuntuosos, engolados,
nos
pensamos ser más
que
el de al lado,
que
quizás nos brinde agua
en
nuestro desamparo.
Es
la unión la que libera,
la
que fuerte nos ampara,
la
que consigna cordura
y
manos que lejos se abrazan.
Los
reyes lavan los pies,
los
pobres comen pasteles,
y
así los roles se invierten
ante
el pavor de la muerte.
Eres
libre de cumplir
o
ignorar lo pactado,
pero
si optas por esto,
no
te asombre que los otros
te
señalen con el dedo,
por
inconsciente, insensato,
por
no ver que la vida,
demostrado,
no
se vive más que un rato.
P.D.
os recomiendo encarecidamente
releer
las “Coplas a la muerte de su padre”
de
Manrique. Una delicia
Checha,
16 de marzo de 2020

No hay comentarios:
Publicar un comentario