martes, 10 de marzo de 2020


Tacones plomizos






















Me mojaré en las aguas de tu río
y beberé ávida
lo que halla,
agua, algas, bacterias, dolor…
Pues tu enjugaste mi boca
cuando de sequedad sangraba,
me acogiste y diste pan,
al caer en la hondonada,
arrullaste mi mente agotada
de rodar y no hallar
luces en la madrugada.

Te pusiste mis tacones,
único zapato al uso,
y a trompicones caminaste,
tropezaste, caíste, te levantaste…
Penetrome tu mirada
y una lágrima brotó
de tus ojos,
limpia, cálida, sagrada.
En mil pedazos rompiste
esos tacones plomizos,
con furia, fuerza, ganas….
Caminamos despacito,
descalzos por la arena dorada,
¡que alivio!,
¡bendita sea tu alma!

Checha, 10 de marzo de 2020




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