jueves, 23 de enero de 2020


Al desnudo



















¿Que quién soy?
Contaré ese secreto despacito,
para que digieras el enigma,
tan indescifrable y bonito.
Muertos hay que no supieron
lo que eran, lo que fueron,
no obstante su esmerado intento.

Se me vé seria y profunda,
quizás lo sea,
aunque también expresiva y sincera,
un poco tonta,
como cualquiera,
un poco lista,
no ocultaré esa bandera.
Raíz más que corola,
semilla, no su amapola.

Aprendí mucho,
desaprendí más,
bendito olvido,
santo de mi devoción.
Resurgí de una vida
cansada de comer tierra abonada,
de excrementos, gusanos y
demás despojos….
Inmune escapé,
nunca indiferente,
lo bello, sano, gracioso,
lo espontáneo y generoso,
atraen y atrapan mi alma,
como la luna a la tierra,
imán inexorable
del que no puedo alejarme.

Amo el sol,
la caricia del calor,
la luz del día,
la luz de la gente
que solo una cara da
aunque a veces se resiente.

Estimaba lo difícil,
lo que entrañaba más retos,
y partí mi ánima
realizando tanto esfuerzo.

A estas alturas del camino,
soy la voz de lo sencillo,
de lo dulce y entrañable,
lo sin puertas que no abren.

Y sigo siendo transformación
cada día renaciente,
con las pestañas pegadas,
a la espera de la fuente
que ese día me las abra.

Ave fenix normal
soy al fin,
como tú amigo,
espejo de tu alma,
del alma del mundo.

Checha, 23 de enero de 2020

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