jueves, 30 de enero de 2020


Cercanía distante



















Tan cerca,
tan cerca
y no podía tocarte.

Fuiste mi sombra,
y mis labios
no podían besarte.

Cruel el destino
que rompió los hilos
tensantes, brillantes,
prensadores de dos almas,
en despiadado desarraigo,
en lejanía rocosa y
montañas de fango,
en fosa infranqueable
de anhelos reprimidos,
condenados al olvido.

Alegría y estrella,
aurora de tus tristes mañanas,
sonrisa, amor,
puro, impoluto….

Tú agua clara
regante de mis deseos,
que consumados,
depurados,
radiaban mi mundo entero.

Fuimos hambre de caricias,
de apego, de celo,
de conversación insaciable,
de respeto, de consuelo.

Tan cerca,
tan cerca,
y no puedo verte,
mis ojos se deslumbran
en fatídico presente.


Checha, 30 de enero de 2020







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