viernes, 4 de agosto de 2017

Envidia



No te envidio por el sol
que escondes bajo tu rostro
ni por tu risa estridente
que envuelve de vivo arrojo.

No te envidio porque seas
la luz que enciende mi vida,
ni porque tengas aplomo
ni porque seas el cromo
que yo me gané en su día.

No envidio tus pensamientos
bulliciosos y sin tacha
que rigen la preciosa vida
que has puesto tras de tu espalda.

No envidio las ilusiones
que guardas en tu garganta
y escupes a trompicones
como estelas de esperanza.

Te envidio por ser quien eres
no mas que una estrella limpia
que brilla sola en la noche
que despierta con el día.

Yo quisiera ser tan solo
un trozo de tu alegría
solo mía, toda mía.


Checha, 4 de agosto de 2017