lunes, 3 de julio de 2017

Se



Sé que mi silencio te exaspera. ¡Hay tan pocas cosas que decir más allá de las trivialidades cotidianas!.
Porque sabemos que las renovables no se impondrán hasta que así lo decidan los intereses económicos.
Porque sabemos que en el mundo habrá pobres siempre que los ricos no renuncien a una buena parte y los menos ricos a su parte menos buena.
Porque sabemos que hay guerra en países que a nadie le interesan y guerra encubierta en los países afortunados.
Porque sabemos que las religiones matan aunque tú te crucifiques y yo me trague mis maldiciones.
Porque sabemos que los que corrompen son corrompidos por una sociedad en la que el poder y la envidia son reyes coronados.
Porque sabemos que la mentira lo es porque no hay verdad que se imponga.
Porque sabemos que nadie renuncia a su pedazo de tierra si la del vecino es mas hermosa.
Porque sabemos que el amor tiene sus fronteras allí donde acaba el deseo.
Porque sabemos que la vida se reduce a plantear y resolver, a desear para despreciar lo deseado.
Porque sabemos que sentados frente a frente vuelan nuestros pensamientos a universos desiguales.
Porque sabemos que cambiar es un escalón demasiado esforzado sin estímulo ni acicate.
Sabemos demasiadas cosas y no sabemos ninguna, porque no querríamos saberla.
Y si analizamos nuestras vidas sabríamos que otro bien distinto podría ocupar nuestro lugar, pero el cansancio, el hastío nos atora.
Sé que tu vales un camello y yo quizás medio, o dos, ¿quien sabe?. Tampoco te interesa.
Sé que cuando tu miras al cielo yo miro al infierno y nuestras miradas se cruzan pero no se abrazan.
Así, sentados uno frente a otro, callamos lo que nadie quiere oir. Aún menos nosotros mismos.
Sé que vivimos en un absurdo que no queremos dejar de vivir.
Lo sé.


Checha, 3 de julio de 2017