lunes, 24 de julio de 2017

Pena



Ay que pena me das  niño,
tan hermoso y repeinado
tan sumiso y ordenado
a la misa del domingo
a redimir tus pecados.

¿Que pecado cometiste
si aún no has roto ni un plato?
¿qué mente sucia emponzoña
tu clara luna de afiado?

Suenan las campanas suenan
para que lleguen los buenos
y rehuyan a los malos
que los que no van a misa
mejor lejanos o ahorcados.

Y el cura te sermonea
te razona, te condena,
te estigmatiza a los malos
Y tu piensas en tu reina
la de los pelos tan lacios,
que nunca pisó una iglesia
y tiene corazón de raso,
esa que siempre sonríe,
esa que alumbra tu vida
esa que calmó tu llanto.

Sales de la iglesia cabizbajo
pensando en que el mundo es triste
si solo hay buenos y malos
y si de malos se trata
no es tu reina ni su estirpe
la que aquí marcha a la alza.

Ay que pena me das mi niño,
los mayores solo mienten
no entienden que el mundo es raso.


Checha 24 de julio de 2015