martes, 9 de diciembre de 2014

LEO

LEO



(a la mejor persona que jamás he conocido)


Leo es pequeño, peludo, suave,..
¡y no es Platero!.
Platos son sus penetrantes ojos de caramelo,
que me hablan y leo,
que leyendo me dicen,
que también saben leer,
mi voz, mis gestos, mirada y anhelo.

Leo no se engalana de preciosos collares,
conoce su tierra, creo en sus andares,
ni anuncia su presencia con cascabeles,
discreto silencio, que llega lo sabes.

Tímido se acerca a arrullar mi mano,
deseo de caricias que hipnotizan mis dedos,
que enroscan mi brazo,
lo adormecen y atrapan bajo una cabeza
que al calor más tierno ha sucumbido,
protegida conciencia descansada,
de dueño entregado, de sueño rendido .

Amante y amado, soñado, despierto y mimado...
Bien sabe besarme como esquivo adolescente
reacio a intromisiones, a miradas indecentes.
No gusta de exhibiciones públicas,
de espectáculos circenses.

Leo sabe, leo que sabe, lee que sé.
Sin escala precisa en su reino
ocupa su trono en el mío.
Sé que sufrió, sorprendí dos lágrimas en menesterosos ojos.
Dilatadas pupilas mojadas que yo misma enjugué,
para hidratar sus penas y mezclarlas entre mis pozos.

Sedoso paño compartido, sellado con agua, lacrado con fuego,
es nuestro, cada uno de sus trozos.

Si mi necio pensar, si mi estúpida razón,
tentada por hueros realismos,
escudriñara quizás,
esos rasgos distintivos,
+animal,+mamífero+felino,+común,..
llegando a los negativos,
-racional,-inteligente,-humano,-,
ahí quedaría paralizada,
espantada a la sazón,
al recordar sus consuelos,
su mágico estar sin velos,
en tiempo , lugar oportuno.
Inútil análisis categórico,
gato” no será tu hiperónimo.
No permitiré que te atrape
ese frío y simplista lenguaje,
que desconoce emociones,
silenciosas palabras clave,
humanas caricias,
que humanos ojos no ven,
¡perdieron pronto la llave!.

Atrevidos e insensatos,
preguntan en su ignorancia,
si es que yo paseo al gato.
Las uñas retraigo,
un “miau” respondería,
mas, reprimiendo la grosería,
¿a Leo te refieres?-digo,
¡no lo paseo!, ¡simplemente paseamos!.
Mudo el otro ya se fue.
No ha leído, Leo lee.


Checha, 9 de diciembre de 2014