martes, 28 de octubre de 2014

EM-PRENDER

EM-PRENDER



Agricultura es culta
desprendida de cultura,
palabra desvirtuada


Prendida el alma en idea proyectada,
no inventada ni copiada,
amasijo de experiencias,
de las que tocan la llaga,
cultivadas en el hilo
de oscuras callejas negras,
sin número, sin fachada,
de luces desalumbradas,
son irisadas improntas,
rojo sangre, añil, naranja
de gajos allí escondidos,
anónimos pues sin nombre,
ácidos o dulces sueños
despreciados, mal hallados,
por renombres, fama alada
con rúbrica de banderas
caminos de llana arena,
de alfombra mullida y sacra.

Si ese cordón se anudara,
si manos robustas y atadas
tomaran vida y palabra,
y anunciaran creación,
sin fatuo lucro adornada,
expresión más espontánea,
que agricultura se llama,
¡qué cantar de bellos trinos!,
¡qué plantas de libres alas!,
...esas voces de los pobres,
saben a miel y a manzana.

Pero rentabilidad es el dios
que amuralla duras lascas.

Ya daría yo mi vida
por tirotear los muros
y hacer mirillas de plata
a cosechas desechadas,
esas gemas desahuciadas.

Cultura, culto del alma,
semilla, si cultivada,
de buen trigo que da pan,
de anémonas y amapolas,
lirios y elevadas malvas,
ocultas por las azadas.


Checha, 28 de octubre de 2014