lunes, 19 de mayo de 2014

ERRORES LOS CORRIGEN OTROS. MÚJICA

ERRORES LOS CORRIGEN OTROS. MÚJICA






“yo no estoy contra el progreso, si existiera un buen consenso...”, afirmaba Roberto Carlos en una bonita canción.

https://www.youtube.com/watch?v=3L7scIsAquc

“La palabra austeridad la prostituyeron en Europa”, dice Mújica en esta interesante entrevista para el programa televisivo "Salvados".
No sé si ha sido Europa o todos los integrantes de este mundo acomodado, que pretendemos ser el mundo, la globalidad. Porque lo criticable de Europa, del mundo VIP, al que pertenezco y pertenecemos, no es más que estar regidos por dos peligrosos principios: el capital y el consumismo.

Si bien es cierto que hemos de vivir sin el paralizador miedo que nos han infundido los inventores de la crisis laberíntica, cuya única salvación es el rescate económico, no podemos menos que mirar hacia abajo, y consumir, claro, si nos lo podemos permitir, pero teniendo como idea reguladora un consumo responsable, un consumo que nos permita vivir en la tranquilidad que ha forjado nuestro esfuerzo, al tiempo que nos deje dormir con la pacífica conciencia de que  estamos dispuestos a que nadie, nadie viva en condiciones infrahumanas debido a nuestra opulencia, nuestro derroche, nuestros excesos.
Todos henos nacido para ser ricos, ricos en valores, en generosidad, en solidaridad con el otro (que no es cederle nuestras sobras desde arriba, sino ayudarle a obtener su merecida riqueza desde abajo).

Los especialistas en buscar errores (esos que jamás contemplan su propio ombligo y no tienen más diversión que juzgar vidas ajenas), criticarán la ropa de Mújica, sus zapatos viejos, su “impresentable presencia”, sus errores políticos...

La coherencia vital es una actitud, una forma de enfrentarse a la realidad de seres no libres, condicionados por un orden social impuesto, que se puede intentar cambiar en la medida de las posibilidades que se tienen.
No es incoherente el que comete errores, es incoherente el que no intenta subsanarlos en su hacer diario, en su vivir con el horizonte puesto en conseguir adecuar sus acciones a sus ideas.

Incoherente es, sin duda, quien, a falta de ideas, se dedica en cuerpo y alma a interpretar malévolamente la conducta de los que persiguen ideales, que luchan por ellos, aún sin conseguirlos, aún tropezando mil y una veces en la misma piedra.

¿Es una imagen política el uso de corbata, o la vida en la naturaleza?. ¡Los interpretadores que interpreten, los críticos que critiquen!. ¡Jamás serán ellos punto de mira de nadie!, porque quien no hace, no yerra.

Checha, 19 de mayo de 2014