domingo, 27 de enero de 2013

EN-CUNA-DOS(en realidad son más de cinco), EM-PALM-ADOS


EN-CUNADOS, EM-PALM-ADOS,
 EN-CUBIERTOS, EN-REDADOS




-Real impunidad/ inmunidad/ inocencia, ¿real?
Quizás judicial, que tiene que ver con lo real de hecho, fáctico, pero….  los tontos de los españoles, no creemos en la realidad, en tanto “verdad”, de tantos inocentes errores , estudiados por múltiples, “presuntamente inútiles”, asesores.

-¿quién mató al asesino del asesino?
¿quién tiene la responsabilidad última?
¿No destituyen a empresarios, presidentes, jefes, por los errores de sus subordinados, por su obligación sin paliativos, de conocer todos y cada uno de los pasos que se realizan bajo su mandato?. Desconocer, siendo capaz de ello, remite a culpabilidad, ¡perdonen ustedes!. Conocer y encubrir es delito, para todos y cada uno de los seres humanos.
Los únicos que pueden carecer de responsabilidad sobre sus actos son los enfermos psíquicos, los analfabetos, o los disminuidos.

 Por supuesto que no debe ser el caso de nuestra  Real cúspide, porque, si fuera así, ¿cómo se explica que permanezca en las alturas?, ¿cómo se justifica la ingente cantidad de dinero destinada a su mantenimiento?. La única posibilidad es que los españoles pertenezcamos también a alguna de estas categorías “inmunizantes”.



-¿Será esta la razón por la que se hacen recortes en educación?.  Si los incultos llegan tan alto, ¡quema de libros!, como decía Brecht.
- Bueno, en definitiva, se ha infligido  un ¡gran castigo al prevaricador!. ¡Pobrecillo, apartado de las fotos oficiales!. ¡Líbrenos el cielo y el infierno!.

Ya lo dice el refrán :
“cuando seas padre, comerás huevos”, y “cuando seas rey,… cazarás elefantes”

Checha, 27 de enero de 2013