miércoles, 31 de octubre de 2012

EL CASINO EUROPEO



EL CASINO EUROPEO

  Se refiere este título a la definición de Europa, dada por Domingo Delgado Peralta en su artículo “La idolatría del euro”, que os invito a leer y reflexionar. Con la llegada del capitalismo financiero, de la especulación con el dinero, los gobiernos ya no luchan por salvar personas, por salvaguardar derechos, por crear una sociedad igualitaria. No. Lo que importa es salvar el EURO.
Pero la ambición humana ni descansa ni reposa, y erigiendo al dinero en el objetivo vital, se perfeccionó el sistema capitalista de ganancias, de forma que se pudo apreciar que sin necesidad de montar fábricas u otros negocios, se podía ganar incluso más dinero invirtiendo, o como otros dicen de forma más lúdica, jugando a la bolsa, y en los demás mercados financieros, dando lugar al “capitalismo financiero” de porte puramente especulativo. Así mientras el original capitalismo industrial creaba riqueza y daba trabajo, el capitalismo financiero, especula con la riqueza, es más fácilmente manipulable por los grandes capitales –que han convertido el mundo en un gran casino- y sobre todo llega a destruir, lo que con tanto esfuerzo crearon generaciones pasadas, pues en su ambición sin límite genera paro, pues no necesita la mano de obra trabajadora para seguir lucrándose exponencialmente, y así no respeta ni instituciones, ni familias, ni personas a las que hunde en la miseria, en la desesperación de la pobreza.
A tal punto de degradación moral han llegado nuestras sociedades, que en plena crisis económica con millones de parados, familias desahuciadas de sus hogares y generalizada desesperanza, nuestros gobiernos –incluido el parnaso de la UE- no buscan salvar a las personas, sino al “Euro”, no se reflotan empresas, sino que se le da dinero público a los bancos –grandes culpables, por cooperación necesaria y complicidad con los especuladores-. Incluso algunos políticos –convidados a esta demoníaca orgía- han llegado a decir cínicamente que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”.
                    Domingo Delgado Peralta en Gaceta de Levante
  (el artículo completo lo encontrareis en “blogs que sigo”)

Y aprovecho este magnífico artículo para publicar una poesía que ha llegado a mis manos, de una prestigiosa oftalmóloga murciana, Dolores López Vinader, que rinde homenaje a nuestra denostada y añorada peseta:
LA PESETA
Hace ya más de cien años
Doña Peseta nació,
Estudiemos su familia,

Para entenderla mejor.
Su abuelo Maravedí,
Su otro abuelo Doblón,
Su padre era don Escudo,
Y su tío Ochavo, el gorrón.
Nació fuerte, era de plata,
Potente y de gran valor,
Quien tenía una en el bolsillo,
Se sentía ricachón.
El tiempo todo lo cambia,
Fué bajando la peseta,
Pues al perder las colonias...
Se fue todo a hacer... calceta.
Alfonso XIII en su infancia,
Las púso de dos en dos,
La moneda era de plata,
Se llamó el niño Pelón.
En tiempos de Alfonso XIII,
Se cantaba así:
“La casa de la moneda
La cerrarán según dicen,
Ay chibirichibiri. Ay chibirichibiri.
Pues al Rey en las pesetas,
No le caben las narices”
También de plata había un duro,
Que corría de mano en mano,
Y hasta los falsificaron,
Les decían “sevillanos”.
La peseta de papel,
Túvo su tiempo feliz,
Luego en la guerra fue rubia,
La llamaban “de Nesrin”.
Con Franco también fue rubia,
Y poco a poco bajaba,
Cada vez fue más pequeña,
De aluminio y no pesaba.
¡Siempre siempre deseada,
Fue nuestra gran compañera,
Pero ya que se despide,
Que se marcha,
Que nos deja,
Yo pido con mucha fuerza,
¡UN APLAUSO A LA PESETA!
                   Dolores lópez Vinader
Bonita poesía, Dolores, te digo con gran franqueza,
Si narices no cabían.
A aquel rey en la peseta,
Pensemos en las narices
A las que euro no llega.

                                  Checha, 31 de octubre de 2012