jueves, 29 de marzo de 2012

HUELGA "A SEGÚN"


¡QUE HUELGUE QUIEN PUEDA!
    Casi tenía decidido hacer huelga de compras, no comprar nada a aquellos que no tuvieran la osadía de luchar por sus derechos, por reivindicar la supervivencia de un estado social que muy lentamente, a fuerza de muchos esfuerzos, se ha ido abriendo paso, avanzando en un largo camino, que nunca debería dar un paso atrás, y que ¡de pronto!, sin más. nos pretenden ROBAR   de un plumazo, situándonos poco menos que en la sociedad estamental de la Edad Media.
    Sin embargo, tras reflexionar un rato, he llegado a la conclusión, de que no es precisamente a los mercateros a los que corresponde holgar, ya tienen de sobra con su lucha por la supervivencia, con las persecuciones de la policía en caso de que su puesto no esté debidamente legalizado, ¿vamos a obligarlos también a que pierdan cuatro perras, si ya lo tienen todo perdido, si no hay más que perder?.
QUE PIERDAN UN POQUITO, LOS QUE PUEDEN UN POQUITO, PORQUE LOS QUE SE PUEDEN PERMITIR EL LUJO DE PERDER MUCHO, ESOS, HUELGAN TODOS LOS DÍAS, Y QUIZÁS HOY SEA EL DÍA EN QUE EXCEPCIONALMENTE TRABAJEN.
   Así pues, he ido al mercado, he disfrutado hablando un rato con el patatero, con la frutera, con el lechuguero, con el gitano de los cinturones de piel. Sus comentarios, sus vidas, sus sacrificios, enternecen al alma más dura. Algunos han hecho saltar mis lágrimas.
    Con otros muchos no he podido hablar. No han venido. Han decidido que “de perdidos al río”, también son muy respetables.
He vuelto con el carro lleno, y muy triste.  Hay demasiados que no tienen ni carro, tan sólo una mano que abrir en la puerta de Cáritas.
No quiero contagiaros mi tristeza, pero sí mi RABIA, RABIA, RABIA.
         Checha, 28 de marzo de 2012