miércoles, 9 de noviembre de 2011

¿NO CONOCES A LA INO?

Pelo lacio, largo y negro, regordeta, renegra “aceituná” (como diría mi abuela), un poco bigotuda y mentón salpicado de pelos negros que destacan entre los poros abiertos; ojos profundos y grandes, boca apretada y resentida, manos oscuras, pero tan sumamente delicadas, que contrastan con la vastedad de su figura y  sus andares pesados, cansinos. Desgarrada, muy desgarrada en el hablar. Los pelos que sobran en su cuerpo, quizás procedan de su lengua, que carece de ellos.  Su mirada franca, desafiante.
    Así es la Ino, así de auténtica.
    Su rostro refleja sufrimiento, aire melancólico pero no empalagoso. La Ino es dura, ¡durísima!.
    Limpia casas con la cabeza bien alta, tanto, que la mayoría de las veces deja polvo en los rincones. ¡Que lo limpie el que se agache!

   Checha, 9 de noviembre de 2011