lunes, 2 de marzo de 2020


Mi novia, la libertad

























Atrapada en las cadenas
de duro hierro y acero,
engarzadas una a una
por razones del ingenio,
un corazón mancillado
de duras y negras penas,

el amor yo deseé,
la breve y sutil caricia,
el beso infinito y eterno,
la azorada mirada
brillante y enamorada
de un alma afín a la mía,
serena y callada.

Revolví mis sábanas deshechas,
de voltar y voltar en mis ensueños,
las únicas complacencias
que en noche oscura y gélida
yo encuentro,

Toqué sus alas sedosas,
sentí liviandad,
flotaba todo mi cuerpo,
ahí estaba la novia,
libertad con anuencia,
impostando mi voz
en fiel juramento.

Checha, 2 de marzo de 2020


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