jueves, 2 de enero de 2020


Nombres viejos




























Soy muchos nombres,
nombres viejos, antiguos,
se fueron desgastando
con el uso de la vida,
repleta de pasados.

Fui la paloma inocente
que belleza vislumbraba,
la pobre murió asustada
por mor de la gente,
la gente.

Fui búho acechante,
cegó sus ojos de ver
pompa a ultranza,
sobredosis de poder.

Camello viejo y sordo fui,
oía gritos agudos,
bebió hasta de sus jorobas,
para perecer resecas
de ver y no oír aire fresco,
un pizca de oasis fresco,
solo,
una brizna tan solo.

La tortuga que engendró
la vejez de mis andares
pereció tras de mis pasos,
tan errantes,
tan cansados,
tan circundantes.

Y es así que hoy me veo
con un nombre,
no sé si me pertenece,
le falta mucho a camino,
cambiará quizás….
¿será la suerte?

Checha, 2 de enero de 2020

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