domingo, 5 de enero de 2020


Dos caras
















Parí yo una luna hermosa,
de dos caras,
bella, preciosa,
dulce, graciosa,
alba como una azucena.

Tanto brillaba al sol
y con tanta intensidad
que las estrellas morían
y retrocedían
cuando a su paso solemne
cruzaba el firmamento.

Fui dando paso a su vida,
escondiéndome en las sombras,
dejándola descubrir
lo que solo a uno asombra.

Le dí alas
y voló,
voló a mundos lejanos,
nuevos, extraños,
siempre adelante,
sin retroceso….

Mas fue pensando la luna
que no era tan vigorosa,
pues su esplendor
 su grandeza
de otra cosa dependía,
del sol,
sin él no relucía.

Volvió su mirada al astro
causa de su malestar,
mostró su cara rugosa,
ajada, apagada.
Quedóse perpleja,
maldiciendo su pasado,
el camino andado,
sin atisbar que su sino
al frente estaba,
delante, abierto, franco….

El viejo Jano pasó,
tan solo permanece
el recuerdo del ayer
para evitar un tropiezo
y recordamos que somos
lo que fuimos y seremos,
ambas caras,
el elegir es nuestro.

Checha, 5 de enero de 2020

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