jueves, 10 de mayo de 2018


El sol



Homenaje a Camus

Era el sol,
el sol que ardía dentro de mi cabeza,
que desintegraba mis neuronas,
una a una,
que me atolondraba, me asfixiaba.

Sudé lágrimas de terror,
lloré fuego impetuoso,
allá a lo lejos los veía,
indefinidos, inexactos, desconocidos,
venían a por mí,
lo sabía.

El sol me deslumbraba,
maldito, derretía mi conciencia alborotada,
yo quería salir de ese cuerpo enardecido,
noté el acero en el muslo,
un acero frío y despiadado,
me aliviaba.

Deseé ser hielo,
ser carambano de rosa,
ser invierno enfurecido,
ser frío, frío, frío.

Lentamente saqué la pistola,
la palpé, sentí escalofríos en mis manos,
sin saber, sin querer, sin poder,
disparé, disparé a matar
y maté.

El sol arreció su calor.
Mi cuerpo quedó frío.
Caí.
Podría ser el destino.
Juzguenme ustedes,
dioses infames de la justicia,
pero sepan que fue el sol,
el sol.

Checha, 10 de mayo de 2018


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