miércoles, 7 de marzo de 2018


Azar?



Caime de un alto risco
y unas manos me salvaron,
providencia la llamaron.

Y yo que no soy de santos ,
ni pía ni besamantos
ni de profetas, pero de espantos,
miré al cielo asombrada
pensando que no era cierto
que allí viva yo me hallara.

Removieron mis entrañas
las aves livianas que volaban
con recias alas abiertas
seguras de sus andadas.

Me caí de un alto risco
y al rato me levanté.
No había llegado mi hora,
de ser polvo del ayer.

Casualidad podría ser,
decía en horas de llanto,
¿sino, destino, hado
azar y su fortaleza
o causa de pura fuerza
que arrullan en mí su encanto?

Azar azaroso,
¿qué hay tras de ti?
Me escapa tu realidad
pero es lo que me queda
si de todo he de dudar.

Volaré sin miedo
volaré sin pánico
preparada cualquier día
a sucumbir en el barro,
pero dime si eres tú
el que me pinta este cuadro.

Checha, 7 de marzo de 2018








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