Arena
dorada
Arena
dorada
que
fluye y refluye
en
la playa,
como
quien
quiere
y no quiere
como
quien
entra
y se sale,
comprimido
asustado
por
el peso
que
la marea le trae.
Peso
actor de sufrimiento,
de
soledades calladas,
de
amores de pensamiento
que
andan siempre a la quebrada.
Expulsada
mira al sol
que
seca sus finos granos
de dulces sueños de amor
que
ardieron y no prendieron
soplados,
airados,profanos.
Arena
dorada y fina
eres
el sí y eres no
de
la playa que te empuja
cuya
brisa pues embruja
esa
sed tuya y cansada
de
atrapar una mirada.
Eterna,
morir
de inquietud
saciada
de plenitud.
Arena
bríndame
la paz,
no
regreses nunca al mar.
Checha,
25 de marzo de 2018
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