miércoles, 8 de julio de 2015

LA ESPERANZA, UNA NECESIDAD DONDE VIVO

LA ESPERANZA,

UNA NECESIDAD DONDE VIVO



Maldita tú la esperanza,
esperanza en la que habito,
maldita tú, necesaria,
necesaria como el aire que respiro.

Deja de iluminar mis sombras,
dame luz que tú atesoras,
esperanza que suspiro,
horizonte a donde miro.

No quiero ser espectro de mis días,
no quiero ser anhelo de mis noches,
no quiero ser semilla del desierto,
no quiero ser vano futuro incierto.

Dame el pan de hoy,
acaso mañana...
mañana ya estaré muerto.

Checha, 8 de julio de 2015