miércoles, 4 de junio de 2014

A LA IZQUIERDA DE LA DERECHA,A LA DERECHA DE LA IZQUIERDA, EN LOS LÍMITES DE LA MORAL

A LA IZQUIERDA DE LA DERECHA, A LA DERECHA DE LA IZQUIERDA, EN LOS LÍMITES DE LA MORAL

(PARTE I)

La segunda parte de este texto: MI TEORÍA DEL RANGO MORAL , será publicada con posterioridad.


Acabo de leer en un noticiario cualquiera: “una plebeya en la corona”. Me pregunto, ¿por qué no?. Pero no en corona de oro, no entronada consorte, mejor coronada de laureles por un pueblo que no distingue ya entre plebeyos y nobles, que intenta superar esta anacrónica terminología institucional.
(este preámbulo espontáneo tiene estrecha relación con el contenido de mi exposición).

Nota preliminar: las imágenes escogidas hablan más que mis humildes palabras

¿Aún mantenemos un discurso BI-GESIMONISTA” (permítaseme la invención)?

Izquierda, derecha, tenían un sentido, una referencia: a la izquierda de x, a la derecha de x. En aquella época se hablaba con propiedad, se situaban dos términos relativos en su posición respecto al centro.

Pero, ¿qué ocurre si se difumina el centro hasta desaparecer, o lo que es lo mismo, se aúna con sus relativos, creando un ámbito centralizado, centralizante, vacío de contenido y valores, cuya última meta no es ya el bienestar social, sino el avance de las élites en una escala económica impuesta, autoimpuesta por sumisión a un poder externo, que clasifica con autoritarismo NUESTRO mundo en países primermundistas, en vías de serlo (esto es, segundones), y tercermundistas (o basura humana).

Esta falaz clasificación no se sustenta más que en un lenguaje seductor y manipulador. La escala es definida, estipulada, defendida, sustentada y mantenida por un único poder de inabarcable entramado, anónimo, sin rostro, tal y como lo retratara el lúcido Goya y Lucientes, sordo pero no ciego, en sus famosos “Fusilamientos del tres de Mayo”.

Maléfico y terrorífico poder generador de MIEDO, poder de pilares económicos que, despojándonos de identidad, masificándonos, nos sume en un estado de permanente sospecha universal, de búsqueda de responsabilidades últimas de este infrahumano estatus que alerta nuestro sustrato racional frente al absurdo. Nos incita a preguntarnos desde nuestro “Tragaluz” ¿quién es?, ¿quién es ese?, mientras escuchamos el chirriante y monótono crujir de las vías de un tren que jamás cogeremos, ¡por pura intuición!.
(César Vallejo, Mito de la Caverna, Platón)

Convertidos en marionetas armadas, giramos en torno nuestro, dando estocadas sin blanco, en negro. ¡Que no son gigantes sino molinos!, replica el leal Sancho. Réplica llena de amor incondicional, de pertenencia a su amo, su envés.

Estocadas de guerra en una empinada Torre de Babel, ¡ojos vendados que juegan a la “gallinita ciega”!. Soldaditos de plomo que arrasan por ignorancia, atacan por rabia, desasosiego, incertidumbre, impotencia...

Pasto de cultivo del poder desigualador, al tiempo que igualador de lo desigual. ¡Todo un embrollo buscado!, la memoria histórica muestra su eficacia.

¿Aún canta algún gallito trilógico, dialéctico?. Pues no hay diálogo, lo siento, porque no existen referencias, y sin diálogo imposible la síntesis, y sin síntesis, ni hipótesis ni tesis ni antítesis. Carecemos de argumentos que se OPONGAN a una tesis ilusoria, soñada, resbaladiza, inexistente, arrasada por la marea... pestilente.
Condenados a vagar sin eje, rumbo ni meta, somos Caín, ¿malvados por naturaleza o por determinación?.
A falta de referencias, ¿quién habla de izquierdas, quién de derechas?. Todo es uno y lo mismo. Un individuo devorado por la masa. David frente a Goliat.


Saturno se recrea en su baño de sangre.

Aún creen algunos inocentes (a los que pertenecemos la mayoría, cada uno con sus altares) que el intolerante Cronos es identificable con la Iglesia, o con los Comunistas ?.
Engaño, ¡joder!, engaño, generalización engañosa, como todas, pero eficaces para conseguir la división y con ello, la fuerza, el poder.
Hay Iglesias e iglesias, Comunistas y comunistas, comunes y propios. Hay, en definitiva, hombres de carne y hueso, desamparados, anhelantes buscadores.
Sin duda es este el nacimiento del movimiento indignado PODEMOS. Perroflautas, comunistas, colgados, drogatas, insensatos...., ¿más descalificaciones?.
PODEMOS no es comunista, ni puede serlo, simplemente porque el comunismo no fue, ni pudo serlo.
Si la pretensión de Marx era la igualación económica, y en esa ingenuidad buscó convertir al individuo en masa (lo que sólo logró en el marco político y dictatorial, no humano, ¡no perdamos de vista el mercado negro subyacente a cualquier dictadura!), PODEMOS es en sus pilares defensor del INDIVIDUO. No en vano ha evitado convertirse en unificador y masificador partido político .
Se trata, antes bien, de un conjunto indeterminado e ilimitado de voces críticas a la injusticia, al abuso, a la deshumanización del hombre. Y en este conjunto vacío de anclajes, lleno de “potencias”, caben todos los seres racionales, budistas o cristianos, africanos o americanos.
Las “potencias” bajo PODEMOS, se despojan de la lacra de su común significado para adquirir nombre propio: POTENCIA individual, interés por la polis, por una convivencia pacífica y saludable en su seno.

No quisiera dejar de mencionar aquí el interesante y edificante artículo de Bernardo Pérez Andreo titulado “Podemos”, en su blog “Rara Temporum”, que merece todo mi respeto y admiración.
Por lo demás, a fin de no alargar el presente escrito, anuncio la existencia de una segunda parte del mismo, titulada: MI TEORÍA DEL RANGO MORAL. En todo caso, debería estar en consonancia con PODEMOS, ya que se trata de la visión politico-económica de una simple ciudadana de a pie.

Checha, 4 de junio de 2014