Y tu taconeabas
Un suave latir del viento
transportaba mi cuerpo
entre nubes de arena blanca,
muy muy lejos,
mientras tú
taconeabas,
hincando los pies en tierra
cuajada de raíces
para aunarte con ellas.
Entre nubes y planetas
sentí yo la liviandad
de un cuerpo deshecho en lunas
abrasado de ardientes soles
en ascuas hambrientas
de soplos
o quizás ternuras…
Y tu taconeabas,
la tierra se hundía
al afilado peso
de tus pisadas.
La espesa franja
entre los dos
tornó tupida disparidad,
engrosó inalcanzable destino
de un mundo tangible y claro
y uno tan etéreo
y disipado.
Alas de cóndor sin cuerpo
eran deseos,
halo de un cuerpo desarraigado.
Y tu taconeo,
desgastando suelas,
rompiendo el arduo terreno.
Aleteó un tenebroso cuervo
entre la franja insoluble,
tú taconeabas,
yo
simplemente me dejaba.
Checha, 17 de septiembre de 2021
Imagen: pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario