lunes, 8 de febrero de 2021

 DON JUAN TENORIO


DON JUAN

¿No es verdad, Ángel de amor,

que en esta apartada orilla

no hay que llevar mascarilla

y se respira mejor?

Es verdad -y no te miento-

que arriesgándome salí

desde muy lejos de aquí

burlando el confinamiento.

He venido de muy lejos

-aunque el lugar me lo callo-

a lomos de mi caballo

para tirarte los tejos.

He amarrado mi corcel,

está todo ventilado;

ya las manos me he lavado

y me he puesto el hidrogel.

Ea, pues, bella señora,

concededme vuestro amor.

Os lo pido por favor

¡desde hace casi una hora!




DOÑA INÉS

- ¡Callad, por Dios, caballero,

porque es público y notorio

que aunque vos seáis el Tenorio

la salud es lo primero!

Con todo lo que se ha dicho

yo prefiero no arriesgar.

No me quiero contagiar,

que a mí me da miedo el “bicho”.

Conteneos, por caridad,

comportaos con elegancia

y mantened la distancia:

es por la seguridad

que este año no habrá romance,

se rompe la tradición.

Ya habrá mejor ocasión

con la vacuna al alcance


DON JUAN


Aunque llevéis la razón,

os pido Inés, por favor,

un levísimo abrazo,

¡aunque solo sea un codazo!





DOÑA INÉS


Dejaos os ruego de codazos,

que este maldito bicho,

¡incluso llega a los brazos!


DON JUAN


Ay Inés del alma mía,

con paciencia lograremos

esto que tanto queremos

y un buen día alcanzaremos .

He logrado ya escucharla

con esa voz temblorosa,

vibrando como una rosa,

¡moriría por abrazarla!,

mas tengo que recortarme

y con pesar conformarme

tan solo con una cosa,

aunque me parezca mal,

¡un mero abrazo virtual!,

es la cura milagrosa

a esta pena bochornosa.

Vuestro Juan jamas olvida

a su Inés que tanto añora,

por ese abrazo prohibido,

por un abrazo señora

le daría yo mi vida.


DOÑA INÉS


La vida no habéis de dar,

mirad que sois temeroso,

Dios se sentiría celoso

si me intentáis abrazar,

y por más que yo quisiera

dedicaros un abrazo,

sería un alto fracaso,

pues mi alma es prisionera,

por lo cual no salgo fuera

de los muros de convento,

y siempre me quedo dentro

a esperar la primavera.


Ese abrazo es alimento

del afán calenturiento

que sentís por mí, Tenorio,

mas rehusad vuestro intento

de volver a mi aposento

a rogarme mis amores,

¿por qué no abrazáis la flores?,

o abrazad mejor el viento,

que calme ese desaliento

y os refresque los calores.


DON JUAN


Lleváis razón, Doña Inés,

al manifestar recato,

no quisiera tener cuitas

si rozara en mi arrebato

a vuestro bello sobaco,

ser condenado a galeritas

por practicar el maltrato.


DOÑA INES


Marchad ya D. Juan,

marchad,

marchaos por la vereda

y no vayáis muy despacio,

que contamina el espacio.

Estaos en vuestro palacio

antes del toque de queda.




........................

Malos tiempos corren hoy

para encuentros y reuniones.

¡Huyamos de los follones!

Y ya, con esto, me voy.

Ya me despido, señores.

Agradezco su atención

y deseo de corazón

que vengan tiempos mejores!!!


DON JUAN


Anónimo


(El ingenio de su autor

en estas estrofas brilla;

tanto, que el propio Zorrilla

no lo hubiera hecho mejor.)


Coautor:

Javier Sánchez Correas,

esforzado escribidor

para que sus versos leas.

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