martes, 18 de agosto de 2020

Compro tu cielo







Me llueven desde tu cielo

lágrimas de caramelo,

tan dulces y deliciosas,

que comprar tu cielo quiero.


Disculpa el agravio,

lo sé,

no se compra lo que vale,

solo bagatelas inservibles

que aparentan ser altares

y elevan lo que se cae,

cae,

un precio que asombra

y es sombra del brillo refulgente

de logros esforzados

y conscientes.


Libo esas lágrimas y anhelo,

su sabor me transporta

al culmen de mis de deseos

derretidos por el hielo,

quemados en las cavernas

del mismísimo averno.


Mas cierto es,

si tu cielo fuera mío,

se esfumarían mis deseos,

desaparecería el encanto

de mecerme en tu excelsa estrella

y ver de lejos mis carencias

que son vida,

la mía,

empujando hacia lo alto,

despegando de esta tierra.


Checha, 18 de agosto de 2020 

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