Erratas
Vuelan incautas erratas,
se esconden
en la ciénaga chivata,
donde el enemigo acecha,
las detecta,
fulmina
o mata.
Errores de sangre inocente,
impulsos espontáneos
crecidos en mente sana,
generosa,
pura y clemente,
emporcados
por miradas indecentes,
que retuercen,
que maldicen,
que condenan lo que tocan,
lo envenenan,
lo desbocan,
sin dar tregua
al alma limpia
que bien departir quisiera,
explicar sus intenciones,
hablar múltiples razones
que sus actos redimieran,
hallar socrático tú
en dialéctica sincera
y desteñir esas manchas
que su espíritu laceran.
Alea jacta est,
dicta la triste condena,
corre y enjuga tus ojos
en cabeza ajena.
Checha, 6 de junio de 2020

No hay comentarios:
Publicar un comentario