miércoles, 20 de mayo de 2020


Tormenta e ímpetu































Se acerca la tormenta,
nubes cargadas espesan,
compactan en negro,
ruge el cielo pesado,
traspasado, esclarecido
por un fulminante rayo.

Un corazón encogido
se esconde triste,
desprotegido
en el alero
de un viejo tejado
y mira al cielo,
de hito en hito,
suena el estruendo
en su alma
en su faz,
en su cabeza,
en su costado…

Se acerca la tormenta,
ha llegado,
anda desnudo,
de protección despojado,
siente frío,
lo atora
el escalofrío del rayo,
esperanza claman
sus indefensas manos,
disipada clemencia,
angustia que encoge
su espíritu desangrado.
Solo en la tormenta,
solo y aislado,
un sufrir insolidario.


Se acerca la tormenta,
gruesas gotas caen despacio,
goterones de vacío
penetran su conciencia,
agujerean sus entrañas,
culebras de fuego
zigzagean por su espacio.

Se acerca la tormenta,
sus cabellos,
ya mojados
chorrean osasis hueros,
no hay indulto,
unos ojos desgarrados
fluyen fusionados
con el cielo
en un amargado llanto.
Se acerca la tormenta,
todo esta acabado.

Checha, 20 de mayo de 2020



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