jueves, 9 de mayo de 2013

ANTES DE QUE CANTE EL GALLO



ANTES DE QUE CANTE EL GALLO


“Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces”

36 Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después. 
37 Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti. 
38 Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces. 
Reina Valera Revisada (1960). 1998 (Jn 13.36–38). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.



LA VERDAD ES INCÓMODA, ESFORZADA
INCOMPRENDIDA, SOLITARIA...LOS HUMANOS,

¡POBRECILLOS DE NOSOTROS!, PREFERIMOS NO

COMPLICARNOS LA VIDA EN SU BÚSQUEDA







Frecuentemente, juzgamos las actitudes de los demás muy a la ligera. Nos sentimos defraudados porque nuestro amigo, familiar, o esposo, no  ha actuado ante cualquier situación como nosotros esperábamos, y más aún, cuando pensamos que "conocemos bien a esa persona". Como consecuencia nace la desconfianza y el recelo, nos sentimos dolidos, y la apartamos en mayor o menor grado de nuestro corazón.
También es cotidiano, el escuchar estupendas teorías de "como somos", y que haríamos en cualquier situación, ya fuera la que se le ha presentado a otra persona, o simplemente imaginarias. Y decimos eso de: -yo haría esto o aquello-, presumiendo ante los demás de lo estupendo que somos, "incluso creyendo lo que decimos". Pero no es así, no tenemos la menor idea de como vamos a actuar ante cualquier hecho que nos presenta la vida, ya que no solo depende de nuestra forma de ser, de nuestros conocimientos, de las circunstancias, y sobre todo "del estado de ánimo con que nos hemos levantado ese día". Ante cualquier situación, hoy podemos actuar con acierto y valentía, y quizás mañana lo contrario, avergonzándonos de nuestro comportamiento.
Por todo esto, ¿como somos capaces de juzgar las actitudes de los demás, si nosotros desconocemos las nuestras? Pienso que debemos tener más tacto, y ser más humildes a la hora de presumir, o de hacer de jueces o fiscales de nuestros semejantes.
Todas estas consideraciones las he hecho, al leer en La Biblia algunos momentos de la vida de San Pedro, cuando acompañaba a Jesús.
(FUENTE: poncioemiliano.webcindario)
https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=7&cad=rja&ved=0CGUQtwIwBg&url=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DWHjxnAFHZDQ&ei=bTiLUZvLF4qO7AaO4oDQDw&usg=AFQjCNGxSsQ6wjAMp5dkRri0dm-IUahaMA&sig2=J09lGInp9sU4YjxAKmAHyA

¡Que cante el gallo, una, tres o mil veces!,  ¿a quién asusta su canto?.....


Evangelio de Juan
Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:  Nicolás Hernández
Valente Rodríguez
  La Verdad os hará Libres (8:31-36)
 Una de las declaraciones más conocidas de Jesús es esta: "y conoceréis la verdad, y   la verdad os hará libres." (Jn 8:32)
Todos, absolutamente todos los grandes líderes espirituales, hablan de la verdad, absoluta o relativa, pero, a fin de cuentas, contraria a la mala fe, generadora de paz con uno mismo, fuente de fortaleza en el esfuerzo cotidiano, ¿qué importan entonces las creencias ajenas?

Checha, 9 de mayo de 2013