martes, 9 de abril de 2013

PASIÓN SERENA



PASIÓN SERENA



“Flor de la Pasión” o pasiflora es una planta perenne de la familia de las pasifloráceas, que puede llegar a medir hasta 9 m. de altura. Tiene tallos trepadores y leñosos, con hojas alternas, trilobuladas y de color verde oscuro. Las flores son cremaceas con tintes rosados. Los frutos son comestibles y son semejantes al huevo.
El nombre le fue concedido por la semejanza del dibujo interior de la corola con la corona de espinas de Jesucristo. También la cantidad de estambres recuerda las 5 heridas en su cuerpo; los tres estilos, a los tres clavos con los que fue clavado en la cruz, y los pétalos representan a los apóstoles.
Propiedades de la pasiflora
sedante: Calma los nervios y relaja el organismo.
calmante: Calma el dolor, especialmente cuando este está relacionado con problemas del sistema nervioso, y favorece la desaparición de una serie de síntomas físicos que tiene su origen en problemas emocionales.
espasmolitica: Las infusiones o tinturas de pasiflora resultan adecuadas para evitar los espasmos involuntarios producidos por un sistema nervioso sometido a estrés.
aparato circulatorio : El uso de esta planta disminuye la presión arterial.

Obviando el verdadero origen de la denominación de esta bonita flor, no deja de ser paradógico , al menos  curioso, que una pasión calme, tranquilice, cause serenidad.
Sin embargo, quizás sean nuestras pasiones, nuestro verdadero amor y entrega por aquello que suscita nuestro interés y deseo, lo único realmente auténtico en nuestras vidas, lo que nos mueve y hace salir de la indolencia de lo cotidiano, del rutinario dejarse fluir por la costumbre, a veces apasionante, otras muchas, resultado de imposiciones, personales o ajenas, provenientes de una cultivada voluntad.
   Igual que la pasiflora, también la pasión se puede cultivar, sembrar en amable terreno, que nos haga sentir vivos, vibrantes, capaces de luchar por ideales altruistas, cuyos frutos encienden y llenan lo más profundo de nuestro ser.


    Independientemente de nuestro ideario político, nuestras coincidencias o desavenencias con las actuaciones de esta mujer, hemos de reconocer en Dolores Ibárruri, La Pasionaria, las cualidades que arriba mencionábamos. En una España dominada por la dictadura, en un mundo opresor de la clase obrera, sólo la valentía y el coraje, sólo la pasión como baluarte, puede abanderar la lucha contra la injusticia que convirtió a esta hija de mineros en una controvertida, gran mujer.
Dolores Ibárruri [La Pasionaria]

(Dolores Ibárruri Gómez, llamada la Pasionaria) Dirigente comunista española (Gallarta, Vizcaya, 1895 - Madrid, 1989). Nacida en una familia minera conservadora, Dolores Ibárruri se interesó por la lucha obrera bajo la influencia de su marido, un militante socialista con el que se casó en 1915.
Desde que pasó a la acción con motivo de la huelga general revolucionaria de 1917, Dolores Ibárruri fue adquiriendo prestigio como oradora y articulista política, a pesar de que había interrumpido muy pronto su formación escolar para ponerse a trabajar como sirvienta.
Impresionada por el triunfo de la Revolución bolchevique en Rusia, Dolores Ibárruri participó junto con la agrupación socialista de Somorrostro, de la que era miembro, en la escisión del PSOE que dio lugar al nacimiento del Partido Comunista de España (PCE) en 1920, llegando a formar parte de su Comité Central en 1930; en 1931 se trasladó a Madrid para trabajar en la redacción del periódico del Partido,Mundo Obrero.
Su activismo de luchadora incansable le llevó a la cárcel por dos veces en 1931-33. Recién elegida diputada por Asturias en 1936, la sublevación de los militares contra el gobierno de la República acrecentó su carisma popular, al desplegar durante la siguiente Guerra Civil (1936-39) una gran actividad de propaganda; su prosa apasionada, sensible y coherente la convirtió en símbolo de la resistencia y combatividad de la España republicana.

La Pasionaria firmando autógrafos para los soldados
de las brigadas internacionales (1938)

Ya durante la guerra ascendió al segundo lugar en influencia dentro del partido, después de su secretario general, José Díaz. Tras la derrota militar se exilió en la Unión Soviética (1939-77), continuando su labor como representante de España en la Internacional Comunista. Al morir Díaz en 1942,Pasionaria le sustituyó como secretaria general del PCE, cargo del que sería desplazada por Santiago Carrillo en 1960; se mantuvo, no obstante, en el cargo honorífico de presidenta del Partido.
Dolores Ibárruri regresó a España tras la muerte de Franco y la transición a la democracia, resultando elegida de nuevo diputada por Asturias (1977). Incluso entonces permaneció aferrada a los viejos ideales del comunismo prosoviético, que apenas tenían ya eco ni en la sociedad española ni en el PCE; aquejada por problemas de salud, abandonó pronto su escaño y se retiró de la política activa.

Nos deseo grandes y hermosas pasiones, que impregnen nuestras vidas.

Checha, 9 de abril de 2013