lunes, 3 de septiembre de 2012

DIVIDE Y VENCERÁS: ENTRE CASAS Y PALACIOS


DIVIDIR ENTRE CASAS Y PALACIOS



Os propongo el comentario de un par de refranes que, en definitiva son dos caras de la misma moneda:
“Divide y vencerás”
“La unión hace la fuerza”
   Europa no está dividida, pero tampoco está unida. La desunión entre paises ricos y pobres, economías florecientes y en quiebra, es cada vez mayor. Por tanto, aquí, la única fuerza es la de aquellos países que van marcando las pautas económicas, embargando y castigando a aquellos que no cumplen con las medidas supuestamente apropiadas. 
   La Sra Merckel, parece poderse permitir económicamente la reconstrucción del antiguo palacio de la Casa prusiana de los Hohenzoller, destruído durante la guerra, en Berlin, obviando que estamos hablando de la ciudad  con la tasa de paro más elevada de toda Alemania (14%).  Si los propios alemanes ven fuera de tono esta reconstrucción que cuesta 500 millones de euros, no digamos el resto de países europeos, los de la soga al cuello. Parece poco menos que un juego fatuo, engreimiento ensañado. A este castillo me refería precisamente en mi entrada sobre Berlín. Para aquellos que sepan alemán, añado un par de enlaces respecto al proyecto y polémica suscitada.
   La pregunta es: si esta aparente unión no soluciona, ¿cómo lograr la fuerza con medidas diferentes de las tomadas hasta ahora, que están arruinando el estado social (e incluso de derecho) de la mayoría de los países integrantes de Europa?.
   Ayer leía  un artículo de George Soros en el diario El País, que me sorprendió por su audacia. Soros, el archiconocido millonario, proponía la exclusión de Alemania del euro con el siguiente razonamiento: Alemania se ha vuelto a convertir en primera potencia económinca, pero quiere evitar a toda costa un aparente liderazgo, para no dar pie a los ya extendidos rumores, de que podría volver a causar una guerra mundial.  Para Soros, sin embargo, lo que debería hacer sería liderar la economía europea, pero de una forma bien distinta, es decir, premiando, no castigando los esfuerzos realizados .  Ante la probada inviabilidad de esta solución, la alternativa sería crear un euro latino, un euro a nuestro nivel, que obligaría a los mercados alemanes  a negociar con él.
Yo, personalmente, creo que no sería sólo Alemania la que permanecería con el euro de los europeos “nobles”, sino unos cuantos países más. No obstante, sé a ciencia cierta que la única opción para salir de la crisis es la división, bien saliendo del euro solos, o bien acompañados del resto de países. Recuperaríamos la fuerza de nuestros mercados, la fuerza que dá el convencimiento de que tenemos riqueza y podemos invertir nuestros esfuerzos en explotarla.
Checha, 3 de septiembre de 2012