viernes, 18 de mayo de 2018


Cuando yo caiga



Cuando yo caiga,
no me mires con asombro
pensando que cayo un fuerte,
una muralla dorada
un espejo duro, potente.

No fijes tu atención
en la piedra punzante
que me hizo caer
a ritmo delirante.

No poses tus labios frios
sobre mis labios ya muertos,
que aun ya sin aliento
emanan gotas de hastío.

No maldigas lo perdido
como si hubieras andado
tu camino junto al mío.

Recuerda esos momentos
de un no persistente,
que herían punzantes
mis sies incandescentes.

No digas que fue la piedra,
no digas que fue el destino,
fuí yo la que torpemente
equivocó su camino.

Sigue, sigue donde estas,
no te muevas,
quizás en tu fina rama
en otro lugar, en otro destino,
muera ese cansancio rancio
que atora ya tus sentidos.

Dejame morir en paz,
no preguntes,
no desmientas,
no reclames
lo que jamás fue tuyo,
y como tuyo derrumbaste.

Checha, 17 de mayo de 2018




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